Nuestra Historia

Quiénes somos

La Escuela de Cerámica «Rogelio Yrurtia» fue fundada el 2 de diciembre de 1950, pero comenzó con el desarrollo de sus tareas unos meses más tarde,  más exactamente el 8 de febrero de 1951, en el mismo edificio que hoy continúa con sus actividades, construido en 1912, ubicado sobre la calle Dorrego al 2081. El nombre que ostenta esta institución, y que hace alusión al gran escultor argentino Rogelio Yrurtia, fue una iniciativa de quién por entonces fuera el interventor del establecimiento, el artista plástico Jorge Hugo Roman. Vale recordar que la Escuela surge en un contexto de fuerte crecimiento económico y un marcado desarrollo industrial y productivo, traccionado por un acentuado proceso de sustitución de importaciones propio de la posguerra.

Desde década del 60 y de forma ininterrumpida, la Escuela experimentará profundos cambios tendientes a diversificar su oferta educativa, estrechando lazos con amplios sectores de la comunidad marplatense y empezando a relacionarse de forma más cercana con sectores emparentados con el quehacer artístico. Es importante remarcar que, desde el año 1961, la Escuela cuenta con el invalorable aporte de la cooperadora, órgano pensado para apuntalar y robustecer este enérgico desarrollo educativo. Esta Cooperadora, funciona actualmente como instrumento para abastecer a la Institución de los insumos necesarios para su funcionamiento, tales como la materia prima que se utiliza para realizar la arcilla que se entrega a estudiantes y docentes para que realicen sus trabajos.

Al analizar esta década, tres ejes vertebradores relacionados con los ámbitos técnico profesional, la docencia y la encomiable labor de extensión cultural hacia la comunidad son relevantes. En consonancia con el paradigma desarrollista imperante, la escuela tenderá a relacionar lo pedagógico con la práctica laboral, visitas a fábricas de cerámica, exposiciones artísticas, donaciones de murales, disciplina que será incorporada en esta época en el marco de un acentuado crecimiento de la industria de la construcción en nuestra ciudad, serán alguna de las tareas que llevará adelante la institución en estos años. En 1964 se creará el profesorado de cerámica orientado a formar los futuros profesionales de la educación artística. Es en esta década que la institución acentuará la difusión del arte cerámico, tendiente a captar el interés de amplios sectores de la comunidad, organizando concursos, ofreciendo disertaciones y conferencias, promoviendo y estrechando relaciones con instituciones tanto del ámbito público como privado.

 En los años siguientes, la Escuela estará abocada a profundizar la tarea de difundir las Artes del fuego a través de nuevos cursos como Vitral artístico, Escultura para egresados y otros, sin descuidar y reforzando los lazos con la comunidad, en este sentido se dictarán cursos experimentales para no videntes, vitral se hará extensivo al campo de la investigación promoviendo tareas de capacitación y de extensión comunitaria. 

La década del 90, y tras las modificaciones curriculares impuestas desde Dirección General, se decide terminar con los cursos libres, que luego de 35 años de ser brindados, serán desplazados por las que a la postre serían las carreras técnicas superiores que aun hoy se dictan en nuestro establecimiento. 

Para finalizar, vale remarcar que la Escuela de Cerámica además de formar docentes en el nivel superior de artística, cuenta con la particularidad de formar profesionales en una disciplina específica; la cerámica y las artes del fuego, constituyendo una fuerte identidad de la escuela con su comunidad.